¿Qué significa que un condominio no tenga personalidad jurídica activa?

En la Ciudad de México, un condominio adquiere personalidad jurídica activa cuando cumple con los requisitos legales que le permiten actuar formalmente ante autoridades y terceros. Esto no ocurre de manera automática por el simple hecho de existir físicamente.

En la práctica, un condominio no tiene personalidad jurídica activa cuando:

  • No ha registrado a su administrador ante la PROSOC.
  • No cuenta con Libro de Actas sellado y actualizado.
  • No celebra asambleas conforme al debido proceso legal.
  • Tiene acuerdos que no están respaldados en actas válidas.

Cuando esto sucede, el condominio queda limitado para ejercer derechos y hacer exigibles sus acuerdos.


Consecuencias de no tener personalidad jurídica activa

La falta de personalidad jurídica activa genera problemas reales y frecuentes, entre ellos:

  • Imposibilidad de exigir el pago de cuotas de mantenimiento por la vía legal.
  • Nulidad o impugnación de acuerdos tomados en asamblea.
  • Falta de representación legal del administrador frente a autoridades.
  • Dificultad para realizar trámites ante CFE, SACMEX, alcaldías o PROSOC.
  • Riesgo de conflictos internos sin herramientas legales para resolverlos.

En otras palabras, el condominio funciona únicamente por “buena voluntad”, lo cual suele romperse ante cualquier desacuerdo.


Señales claras de que tu condominio no está regularizado

Tu condominio probablemente no tiene personalidad jurídica activa si ocurre alguna de estas situaciones:

  • El administrador nunca ha sido registrado o su registro está vencido.
  • El Libro de Actas no tiene sello de PROSOC.
  • Los acuerdos se anotan en hojas sueltas o minutas informales.
  • No se ha presentado relación de morosos ante PROSOC.
  • Las convocatorias no se acreditan ante la autoridad.

¿Cómo regularizar la personalidad jurídica del condominio?

Regularizar al condominio es posible y, en la mayoría de los casos, más sencillo de lo que parece si se hace correctamente.

1. Celebrar una asamblea válida

Debe convocarse conforme a la ley, notificando a todos los condóminos y estableciendo un orden del día claro.

2. Designar o ratificar al administrador

Puede ser un administrador condómino o profesional, siempre que cumpla con los requisitos legales.

3. Registrar al administrador ante la PROSOC

Este paso es clave, ya que la personalidad jurídica del condominio se ejerce a través del administrador registrado.

4. Sellar o regularizar el Libro de Actas

Si es la primera vez, se inicia un trámite de organización; si ya existía, puede ser reorganización o reposición.

5. Mantener el registro vigente

El registro del administrador debe renovarse cada año para que los acuerdos sigan siendo legalmente válidos.


¿Por qué este proceso protege tu patrimonio?

Un condominio con personalidad jurídica activa:

  • Puede hacer exigibles sus acuerdos.
  • Reduce riesgos legales.
  • Da certeza a propietarios e inversionistas.
  • Facilita la convivencia y la administración.
  • Evita conflictos prolongados y costosos.

La formalidad legal no es un trámite innecesario: es la base de una administración sana y funcional.


Conclusión

Si tu condominio no tiene personalidad jurídica activa, está operando en una zona de alto riesgo legal. Regularizarlo no solo evita problemas, sino que fortalece la gobernanza, protege el patrimonio común y devuelve el control a la comunidad.

Contar con asesoría profesional y seguir el procedimiento correcto marca la diferencia entre el desorden y una administración sólida.

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