comite de vigilancia

En muchos condominios, el Comité de Vigilancia genera más dudas que certezas. Algunos vecinos creen que “manda más que el administrador”, mientras que otros piensan que solo está de adorno. Sin embargo, la realidad legal es muy clara y conviene conocerla para evitar conflictos innecesarios.

A continuación, te explicamos cuáles son sus funciones reales, qué sí puede hacer, y sobre todo, qué NO le corresponde, de acuerdo con la práctica cotidiana y la normativa aplicable en la CDMX.


¿Qué es realmente el Comité de Vigilancia?

El Comité de Vigilancia es un órgano de supervisión, no de ejecución. Es decir, su función principal es vigilar, revisar y reportar, pero no administrar ni tomar decisiones unilaterales.

Además, es electo por la Asamblea General de Condóminos y actúa como un contrapeso del administrador para garantizar transparencia y cumplimiento de acuerdos.


Funciones reales del Comité de Vigilancia

Entre sus atribuciones más importantes se encuentran las siguientes:

1. Supervisar la gestión del administrador
El comité debe revisar que el administrador cumpla con los acuerdos de asamblea, el reglamento interno y la ley. Por ejemplo, puede verificar si los pagos se realizan correctamente o si los servicios contratados se están prestando.

2. Revisar estados financieros y comprobantes
Puede solicitar informes, facturas, recibos y estados de cuenta. De esta forma, ayuda a detectar errores, omisiones o posibles irregularidades a tiempo.

3. Informar a la Asamblea
Cuando detecta problemas, el comité no sanciona directamente, sino que informa a los condóminos y propone acciones para que se decidan en asamblea.

4. Apoyar en la rendición de cuentas
Al final de un periodo administrativo, su opinión es clave para validar o cuestionar la gestión del administrador ante la comunidad.


¿Hasta dónde llega su autoridad?

Aquí es donde surgen la mayoría de los conflictos.

El Comité de Vigilancia NO puede:

  • Dar órdenes directas al personal del condominio
  • Firmar contratos en nombre del condominio
  • Manejar cuentas bancarias
  • Autorizar gastos por su cuenta
  • Sustituir al administrador
  • Imponer sanciones a vecinos

En otras palabras, vigila y recomienda, pero no ejecuta ni administra.


Errores comunes que generan problemas

A pesar de lo anterior, en la práctica es común ver estos errores:

  • Comités que “toman el control” del condominio
  • Administradores que se dejan presionar por el comité
  • Vecinos que acuden al comité en lugar de a la asamblea

Por ello, es fundamental que cada órgano respete su función para evitar desgastes, discusiones y posibles nulidades de acuerdos.


La clave: trabajo en equipo y límites claros

Cuando el Comité de Vigilancia y el administrador entienden bien sus roles, el condominio funciona mejor. La vigilancia responsable no es confrontación, sino una herramienta de transparencia y confianza para todos los condóminos.

Si existen dudas o abusos, la Asamblea General siempre será la máxima autoridad para resolverlos.

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